Por eso hoy, martes 28 de abril de 2009, y con el Sporting en puestos de descenso, afirmo mi fe ciega en que se va a salvar. Ahí queda escrito.
Escrito en este blog en la susodicha fecha.
Dicho lo cual:
- Nunca un equipo se había salvado recibiendo 79 goles. - Nunca un equipo que había perdido 23 partidos se había salvado. - Nunca en toda la temporada habíamos logrado un remontar un marcador adverso.
Pero así somos los del Sporting. Diferentes. Y sí, ya sé que mi hora y media de sufrimiento fue totalmente irracional, sé que mañana tendré que madrugar igualmente para ir a trabajar. Pero me da lo mismo.
Comenzó otra temporada de Fórmula 1. Ese deporte semidesconocido en este país hasta que empezó a ganar uno de los nuestros. Sea por lo que sea, ahí nos tiene pegados a la tele a unos cuantos millones de seguidores sábados y domingos.
Lo más curioso es que el porcentaje de personas que realmente entienden lo que se ve en las carreras es mínimo. La mayoría repetimos como loros detalles técnicos más propios de una clase de igeniería que de una tertulia deportiva.
Aficionado 1: ¿te has enterado de lo del Kers? Aficionado 2: Sí hombre, el sistema de recuperación de energía cinética que permite que el motor tenga un plus de 400 kilojulios durante siete segundos. Una pasada. Aficionado 1: No sé, no sé, yo creo que es cotraproducente con el equilibrio aerodinámico del monoplaza. Aficionado 2: Hombre, eso está claro. Además del sobrepeso adicional que sin duda es cotraproducente. Aficionado 1: Para mí la clave va a estar en los difusores. Aficionado 2: Claro, claro, la redistribución de la salida del viento es fundamental.
En fin, adiós a lo de que esto es un juego viril, a lo de que el árbitro es un cabrón, no hay rival pequeño, a veces en el deporte dos más dos no son cuatro, qué injusto es a veces el deporte, etc... Bienvenidos a las tertulias deportivas del siglo XXI.
Yo la verdad, que de original no tengo nada, lo que quiero es que gane Alonso. Así que ¡dále Fernando, dále!
Admitámoslo, todos somos un poco tontos. El porcentaje varía dependiendo de diferentes factores: personalidad, circunstancias personales, ambiente en el que te rodees,... El problema es que si trabajas en un medio de comunicación y eres idiota, la idiotez se amplifica, y entonces el número de personas que descubren lo tonto del culo que eres, se multiplica.
Ese problema lo tiene Kenny Smith, ex jugador de la NBA y actual comentarista televesivo. El pasado fin de semana se vivía en Phoenix el All Star de la NBA. Un All Star histórico para España con la presencia de Pau Gasol en el partido de las estrellas, de Marc Gasol y Rudy Fernández en el de novatos contra sophomores, y del propio Rudy en el concurso de mates. Primer jugador europeo en participar en dicho evento.
Antes de la ejecución del primer mate, Rudy se quitó su camiseta y bajo ella vestía la de Fernando Martín, primer español en jugar en la NBA con el mismo equipo en el que milita ahora Rudy, Portland Trail Blazers. Kenny, que por lo que se ve tiene vocación de humorista, suelta lo siguiente al ver la escena: "Y eso, ¿por quién va? ¿por Ricky Martin?". Atención al mecanismo mental del personaje: “Rudy-español-hispano-Martín-Martin-Ricky Martin”. El bocazas tuvo su explicación inmediatamente cuando la organización anunció el por qué de esa camiseta.
http://www.youtube.com/watch?v=kxpUMMRFHSU
Pero Kenny se sentía inspirado y no estaba dispuesto a que el show decayera. Ante la tranquilidad con la que Rudy afrontaba los momentos previos a la ejecución de los mates, espetó: “¡Qué lento sale a la cancha Rudy! Debe ir al ritmo de su país”. Su cráneo privilegiado volvió a hacer girar la ruleta de los estereotipos: España-hispano-latinoamérica-mexicano-mexicano con sombrero durmiendo apoyado en una pared encalada-vagancia-lentitud. Un genio el tal Kenny. Así de lentos son los españoles en esto del baloncesto, Kenny hijo…
http://www.youtube.com/watch?v=cbySZBjeCTc
Más aún, se podría decir que al inefable Kenny no le cayó bien Rudy desde el principio. De hecho, al inicio del concurso comentó esto sobre el mallorquín: “Más vale que haga algo espectacular porque nadie sabe quién es y nadie le va a votar”. Hombre Kenny, tanto como nadie… Sólo tenía que preguntarle a Dwight Howard, megaestrella de la NBA y campeón del concurso de mates de la edición anterior si lo conocía. De hecho se conocieron en China y tal...
http://www.youtube.com/watch?v=GiUJEbqpWoQ
En fin, así siguió Kenny todo el tiempo que Rudy estuvo en cancha. Llegó a decir que sus mates no eran buenos porque el baloncesto en España era amateur. Lo gracioso del tema es que Kenny Smith participó en el mundial de baloncesto de España de 1986, en el que no sólo pudo haber advertido que el baloncesto en España no era amateur, sino que además, en el equipo anfitrión había una estrella llamada Fernando Martín. Algunos han querido ver algo de xenofobia en sus palabras. No, simplemente es tonto.
Durante las últimas ocho temporadas se había vivido una 'alteración en la Fuerza' del fútbol asturiano. Hoy, después de la victoria del Sporting de Gijón sobre el Valladolid, todo vuelve a la normalidad. Y es que con esos tres puntos sumados en El Molinón, el Sporting adelanta al Real Oviedo en la clasificación histórica de 1ª División.
Sporting: 1176 puntos. Oviedo: 1174 puntos.
El Sporting asciende así al decimoquinto puesto de esta clasificación. Un gran día para la Asturias rojiblanca. Reconozco que se echa de menos los derbys con los carbayones, pero mientras ellos sigan jugando en las cloacas del fútbol, nosotros continuaremos sumando todos los puntos que podamos. A fin de cuentas somos pobres pero honrados.
La tanda de penaltis ante Italia, el gol de Torres a Alemania o ver a Iker Casillas levantando la Copa de Europa, serán momentos inolvidables para el fútbol y el deporte español.
Pero si hay que recordar algún momento "épico" de nuestro fútbol fue el partido España-Malta del que se cumplen hoy 25 años. Aunque lejanos y borrosos, aún mantengo recuerdos de aquel partido. Fue con mi abuelo y en su casa donde asistí al famoso ¡¡¡GOOOOOOOOL, GOOOOOOL DE SEÑoooooR!!! Sin duda el 'gallo' más célebre de las retransmisiones deportivas de este país.
11 goles necesitaba España para clasificarse para la Eurocopa de Francia, 12 después de que los malteses empatasen a uno en los primeros minutos de partido. Y encima habíamos fallado un penalti. Con el 3 a 1 al descanso nadie daba un duro por la selección. En la segunda parte llegaría la borrachera de goles. Merece la pena recrearse una vez más con las imágenes. Por cierto, ¿tongo no hubo, verdad? Seguro que no, ¿o sí?, qué más da.
Soy del Sporting de Gijón. Es mi equipo de fútbol. Lo es desde que tengo uso de razón. Es más, me gusta más el Sporting que el fútbol en sí mismo. Así que la posibilidad que me surgió de poder entrevistar a Quini era para mí todo un acontecimiento. Durante los últimos años he tenido la oportunidad de entrevistar a cientos de deportistas. La mayoría humildes, aunque también deportistas de élite, Campeones de España, de Europa, del Mundo e incluso olímpicos. Sin embargo, con ninguno de ellos sentí nada especial, te centras en tu trabajo y ya está. Pero no todos los días se puede estar al lado de un héroe de tu niñez. Y eso es Quini para mucha gente. Uno de los mejores, por no decir el mayor goleador, que haya dado jamás el fútbol asturiano y español. Quini es simplemente el Sporting.
Desde el día en que me enteré de que podría hacerle el reportaje no podía quitarme de la cabeza qué sentiría al encontrarme con ‘el Brujo’. Las dificultades para concertar la cita y el hecho de que apenas conceda entrevistas, sobre todo desde su enfermedad, me hacía temer que la experiencia no fuera tan intensa como esperaba. No podía estar más equivocado.
Finalmente Quini accedió a que le entrevistáramos. El jueves a las 4. El lugar, El Molinón. Imposible encontrar un emplazamiento mejor. Así que a menos cinco, mí cámara y yo ya estábamos a las puertas del campo. Nos adentramos en las entrañas del estadio, que literalmente se está cayendo a pedazos, y desde la grada alcanzamos el césped. Impresiona ver El Molinón desde abajo, ver esas gradas vacías, con los colores rojiblancos de los asientos y el nombre de REAL SPORTING DE GIJÓN en la tribuna este.
Como no encontramos a nadie en el césped, decidimos meternos hasta la puerta de vestuarios. Allí le explicamos a un utillero lo que habíamos venido a hacer. Mientras esperábamos, me dediqué a ver como iban llegando los jugadores para el entrenamiento que media hora más tarde la plantilla iba a realizar en el estadio. Kike Mateo, Luis Morán, Raúl Cámara,… hasta que finalmente apareció Quini. Me presenté, le dí la mano y él me dijo que esperásemos un momento fuera. A los cinco minutos apareció sobre el mismo terreno de juego en el que tantos días de gloria había dado al equipo de mis amores. Las primeras preguntas se las hice en el centro del campo. Luego decidí hacerle algunas más en una de las porterías. Le pregunté cuál prefería. El esbozó una sonrisa pícara y respondió con ironía, “espera que piense en cuál de ellas marqué algún gol…” Yo sonreí. Al final eligió la portería del fondo sur. Después le hice las últimas preguntas paseando de portería a portería.
Cuando acabé le dije que necesitábamos imágenes suyas como recurso para el reportaje. “Quizás con un balón…” Le dije. Él volvió a sonreír y me dijo que si quería matarle. No hubo tiempo para más charla. Inmediatamente le llegó un balón desde la banda y se puso a pasarlo con su hermano y el utillero. En un momento dado el balón se escapó y yo, repito yo, le dí un pase al mismísimo Quini. Podía haberme muerto allí que lo haría tranquilo. El caso es que Quini empezó a cogerle gusto al asunto y en menos que canta un gallo estaba en el la portería del fondo norte tirando penaltis. Yo no me lo podía creer. Y en esto que la plantilla del actual Sporting con mi admirado Manolo Preciado a la cabeza, aparecieron en el césped y comenzaron a animar al ‘Brujo’. Aquello superó definitivamente todas mis expectativas.
Un rato después volvió acercarse a mí y me preguntó si necesitaba algo más. Le dije que sí, “me gustaría poder hacerme una foto con usted” (yo le había tratado de usted todo el tiempo). “ No”, me dijo él, “No si me sigues tratando de usted”. Y ahí están las fotos, aunque una borrosa (mataré al cámara, lo juro). Le di las gracias y le dije que era todo. Después le deseé suerte para el partido con el Espanyol. Él, lejos de despedirse se puso a hablar del equipo, de lo mucho que tenía que correr porque sino no habría manera de ganar a nadie. Yo hablando de fútbol con Quini... Estaba en el séptimo cielo. Le dije que había disfrutado mucho de la victoria ante el Valencia. Él me dijo que había sido un partidazo. Tras esa breve charla futbolística volví a desearle suerte y añadí que yo era un esportinguista acérrimo. Él se rió y se despidió diciendo “Gracias y tener cuidadín de vuelta a Avilés por la carretera”. Así es Quini.
Unas horas después yo todavía estaba levitando. Pensé que la experiencia había terminado. Pero no. De repente recibí la llamada de un número que no conocía. Resultó ser un redactor del periódico El Comercio. “¿Eres Diego?”, “Sí” contesté. “Oye, ¿es cierto que Quini estuvo tirando unos penaltis en El Molinón?”, “Pues sí”, le dije. “Cuéntamelo todo”. Y así terminó la jornada. Contando a un compañero cómo habían sido mis 30 minutos con Quini.
El deportista y el seguidor español es por lo general mal perdedor. Cuando un deportista o una selección española pierde, la culpa siempre es de un rival tramposo, de un árbitro corrupto, de la mala suerte o del Anticiclón de las Azores... pero nunca demerito nuestro. En cambio sí creo que el español es generoso en la victoria.
El deportista argentino tiene el mismo defecto que nosotros y además tampoco sabe ganar. Quizás por eso los deportistas argentinos son de los más competitivos del mundo.
Creo que después de ganar esta tercera Copa Davis, merece la pena que gocemos de al menos de 15 segundos de antideportividad en la victoria. Razones sobran:
Las burlas de Del Potro respecto a los calzones de Nadal.
La recogida de firmas en Argentina para retrasar la final hasta que se recuperase Rafa Nadal porque consideraban que no tenía mérito ganarnos sin el número 1 del mundo.
Los continuos insultos a los jugadores españoles durante los partidos.
Por celebrar el triunfo antes de salir a competir.
Por todo eso y más, pongámonos en modo argentino, relajémonos, cojamos aire, esbocemos una sonrisa, dejemos que nos brille una mirada maliciosa y comencemos.
MODO ARGENTINO ON
1. Siguiendo la jerga de internet: ARGENTINA, OWNED!!!!!
2. Ahora la versión española: ¡¡¡ZAS, EN TODA LA BOCA!!!
3. Estilo asturiano: ¡¡¡POR BABAYOS!!!
Además, ¿Qué mi madre ye eso del "Pabellón Islas Malvinas"? ¿Alguien se imagina jugar una final de Copa Davis en España en el "Polideportivo Municipal Peñón de Gibraltar"?